Muchas palabras que se desmigajan, en esta página, palabras que se fugan en este intento por rozarte, palabras que se desovillan, que quedan silenciosas ajadas por el viento. Descifrarte entre mis brazos, como quien levanta la vista y ve, desnuda la noche y sus astros desafiando de las manos su caricia. Te deseo tanto.
¿Cómo no querer tenderte por la noche, mojar tu cuerpo y recorrerte como quien con la vista lee en la lluvia las estrellas?

2 comenta y disfruta:
Qué gustooooooooo leerte. LLevaba casi un año en la oscura y húmeda realidad de la decepción pero me siento curada y energética.
No quise dejar de leerte y claro que te recuerdo.
Inescrutables son los caminos del deseo. Pero recorrerlos siempre será un placer.
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