lunes 11 de mayo de 2009

Leerte


Muchas palabras que se desmigajan, en esta página, palabras que se fugan en este intento por rozarte, palabras que se desovillan, que quedan silenciosas ajadas por el viento. Descifrarte entre mis brazos, como quien levanta la vista y ve, desnuda la noche y sus astros desafiando de las manos su caricia. Te deseo tanto.
¿Cómo no querer tenderte por la noche, mojar tu cuerpo y recorrerte como quien con la vista lee en la lluvia las estrellas?